La vida nos demuestra muchas veces que la realidad es superior a la ficción.
¿Cómo una persona homosexual puede ser votante de un partido de ultraderecha y defender los ideales que le niegan su libertad y su derecho a ser persona?
Sencillamente siendo peperogay, o gay y fascista.
Porque votar a un partido que no respeta tus derechos, que quiere que sigas siendo un marginado de la sociedad y que no puedas tener los mismos derechos que un heterosexual es de ser como poco bobo.
El partido ultraderechista popular español y su dirigente (entendamos el que está abajo de los hilos, la marioneta, porque quien manda es el cacique del bigote) defienden que los homosexuales no tengamos los mismos derechos que los heterosexuales.
Y llegando más allá… se puede utilizar la muerte de una persona para hacer campaña ultraderechista y puerca? Se puede ser un miserable y valerse de una muerte para culpar a un gobierno de ser ‘amigo’ de ciertas asociaciones LGTB y a estas asociaciones de no promover la lucha contra el VIH?
Sí, se puede ser peperogay, miserable y todos los epítetos que le comentan. Se llama Javi y tiene un blog fascista:
No soy partidario de darle de comer a los fascistas, a los trolls ni a la escoria, pero en este caso merece la pena que veáis hasta dónde puede una persona estar incubada de los gusanos del fascismo y de la mierda ultraderechista.
Besos rojos!!
Escrito en Blogsfera, ultraderecha
